Ahora estamos en paz (poema)

Ahora estamos en paz

―¡Señor, señor,

tenemos una emergencia!

―¡Cojones que susto!

¿Qué emergencia es esa?

―Pues verá, señor…

Se trata de un muerto,

que intenta

salir

de la tumba.

―Joder, ¿está intentando salir?

―Bueno, no estoy seguro del todo,

lo que sí hace es dar

buenos

sustos

al personal.

―¿Y cómo es eso?

―Pues verá:

cada par de días

al alba,

en la tumba en cuestión,

aparece la tierra

de la superficie

removida.

―¿Y?

―Y, que algunos hombres

aseguran haberlo visto.

Al parecer, saca un brazo

y empieza a agitarlo

de forma amenazante,

incluso asoma

a veces

la calavera.

―Y ¿dice algo?

―Sí… parece que grita,

o más bien gimotea.

―Y ¿qué es lo que dice?

―Pues…

―¿Sí? Habla, habla

hombre.

―Dice… «hijoputa», señor.

Bueno,

eso afirman los hombres,

yo no he sido testigo, como sabe.

―¿«Hijoputa»,

así, todo junto?

―Sí, pero lo hace con

un deje. Algo así:

«hijoopuuutaaa, hijoopuuutaaa».

―Vale, vale. Ya lo entiendo.

Y ya sé de quien se trata, además.

―¿Qué hacemos,

señor? ¿Qué recomienda?

―Bien, esto haréis:

buscad una bodega,

la más sucia que encontréis,

y haced que un hombre lleve

una botella de cristal vacía, y allí,

que se la rellenen

del vino más pobre y triste

que tengan,

bien avinagrado.

Este hombre

ha de llevar el vino a la tumba

y verterlo en

la tierra removida. Luego,

que le prenda fuego.

―¿Qué le prenda fuego, señor?

―Sí,

todo debe hacerse así,

tal como indico;

no debe de haber margen de error,

y así

el muerto quedará calmado,

al menos

durante un tiempo.

―¿Y hasta cuándo cree usted, señor?

―Hasta que él publique un nuevo libro,

me temo.

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(Relato) Descuida, ya me ocupo yo

Bueno, ya estoy aquí de nuevo. Después de haber leído esta mañana un par de artículos de Gabriella, he decidido que ya es hora de publicar en mi blog. En esta ocasión voy a compartir con vosotros el relato Descuida, ya me ocupo yo. Relato que podréis encontrar también en mi primer librito: Fragmentos de Frank. Y lo hago por una razón específica: hace unos días hablé con una persona que había tenido el detalle de leerse Fragmentos de Frank y, después de asegurarme que le había gustado mucho el libro en general  (últimamente al que menos le gusta es a mí*), me hizo una pequeña confesión:

-Hay un relato que me ha gustado especialmente.

-Ah, ¿sí? ¿Cuál? -La emoción me recorría todo el cuerpo.

-Ese en el que el protagonista se mete en la mente de una chica para solucionar su grave problema.

-¿’Descuida, ya me ocupo yo’?

Ella quedó un momento pensativa, con los ojos mirando hacia arriba.

-Sí, ese. Terminé tu libro hace semanas y todavía lo tengo en la cabeza. Creo que no lo voy a olvidar en la vida.

 

Son estos momentos tan especiales los que me animan a seguir escribiendo. Muchas gracias, mi querida lectora anónima.

 

Descuida, ya me ocupo yo

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Fragmentos de Frank ya disponible en eBook

 

Sí, después de un par de años que me parecieron interminables, de batallas cruentas y de casi tirar la toalla en alguna que otra ocasión, después de todo eso, Fragmentos de Frank, mi primer y flamante libro ya está disponible en Amazon.

En realidad, la versión impresa lleva vendiéndose (¡y muy bien!) desde hace ya un mes. Y ahora, también lo podréis adquirir en formato eBook por solo 1,78€ 🙂

¿Qué podréis encontrar en Fragmentos de Frank? Para responder a esta pregunta os dejo un pedacito del maravilloso prólogo que Natalia Martínez hizo para el libro:

 

“…Se trata de una colección de relatos en la que el género fantástico y de ciencia ficción ocupa un lugar destacado. Y es que Nicolás Aguilar tiene un talento especial para desarrollar historias en las que lo fantástico irrumpe con fuerza en medio de nuestra cotidianeidad de urbanitas, para camuflar existencias distintas en lo que parece una anécdota trivial o para narrarnos intensos viajes espirituales. También hay en este libro espacio para la ciencia ficción al uso, la que sucede en mundos lejanos, en sociedades distópicas y está protagonizada por extraños seres.”

 

fragmentos Book

Mockup de Luis Iranzo.

Por último, quiero expresar mi agradecimiento a todos los que han hecho posible que Fragmentos de Frank se convierta en una realidad. Y lo voy a hacer con cierto orden cronológico: gracias a Adela Torres por haber sido la chispa que me puso –definitivamente– en marcha. Gracias a Pilar Palomo por asistir al nacimiento de mi yo escritor y por seguir todavía hoy leyendo, incansable, todos mis textos; y por ser más bonica que un sol. A Luci por hacer mi camino más fácil y divertido (también muy muy bonica). A Santi (Eximeno) por querer publicar la primera versión de mi libro, aunque finalmente tomáramos caminos diferentes. Gracias a Natalia Martínez por creer en mí, por sus enseñanzas, por su excelente trabajo, y sus palabras tan alentadoras. También al equipo de Sinjania. Gracias a Gabriella Campbell por sus tan geniales correcciones y por ser una persona excelente. Gracias a los compañeros y amigos de Valencia Escribe. A José Martínez por leerme de manera tan generosa. A Nestor Belda por la corrección de cuatro pequeños textos. A Daniel Sebastián por la bonita portada. A Mauro Guillén por todo lo que él y yo sabemos. A David Faginas que, aparte de ser un gran amigo, me ha ayudado con la versión digital y la página web. A Luis Iranzo por la maquetación para la versión en papel y por otras tantas cosas. Gracias a mis sempais. A las 140 y pico personas que ya están disfrutando de Fragmentos de Frank en su versión en papel. Y por último, a todos aquellos que no he mencionado: algunos me han acompañado por un tiempo, otros siguen aquí, y otros tantos que todavía están por descubrir.

Millones de gracias a todos. Sin vosotros/as no habría sido posible.

 

Y ahora, si quieres formar parte de la historia, consigue mi libro y habla de él.